y en esas ando, pagando excesos de todo tipo…

Excesos gastronómicos, porque llevamos un mes comiendo como reyes, pero quizás cosas no tan adecuadas como deberíamos, y en cantidades desde luego fuera de control, ya que se han juntado varios viajes de los de “ponerse hasta arriba” con varios homenajes que nos hemos dado “porque yo lo valgo“, con alguna que otra quedada con amigos donde el comer y el beber son inevitables (y buscados !!). Tanto es así, que he roto la tendencia bajista de la báscula, y he recuperado – y no consigo deshacerme de ellos – varios de los kilos que me había quitado con tanto esfuerzo. Ahora ando entre 92 y 93 kilos de nuevo, después de haber estado unas semanas en los 90,5. Maaaal. Así el objetivo se escapa, y eso no puede ser. Hay que poner remedio a ésto !!

Grafica evolución de peso

Excesos deportivos, como la última salida trotona con Tito, que me llevó a hacer casi 17kms, o el pegarme luego 2 semanas practicamente en dique seco sin hacer nada por distintos motivos – curro, catarro, viajes… -, y luego plantarme en el box, intentar darlo todo como si no hubiera fallado ningún día, y que me toque hacer, entre otras cosas, el reto del mes (100 sentadillas en dos minutos). Además del WOD que tocara, obviamente. Las agujetas siguen conmigo y eso que he pasado ya más de 5 días a là Robocop…

Excesos de (mala) salud, porque hoy hago ya 2 semanas completas con mocos. Por suerte, los dolores de cabeza y garganta ya los he dejado atrás…

Excesos de ocio, porque fueron pilares, había un concierto que me gustaba, fui, una cosa llevó a la otra, y acabé volviendo a casa… con churros para mi chica, y ya amanecido. De hecho, según mi chica, esa salida tiene mucho que ver con el catarro del punto anterior…

Vamos, que este mes no he ido por buen camino. Al menos no por el buen camino deportivo, porque en el resto de caminos, no ha estado nada mal, y eso también es importante, qué coño, que sólo se vive una vez !!

En cualquier caso, va a haber que hacer algunos cambios para volver al redil. De hecho, uno de los objetivos “laterales” de esta aventura era intentar aprender algo de autodisciplina, constancia, perseverancia y esos valores deportivos necesarios para preparar un maratón, y que tan bien me vendrían para mi vida no deportiva. A ver si además de escribirlo, consigo aplicarmelo…

Salud!