Estoy mu loco. Ya lo se. Pero o me marco un objetivo o me apalanco. Y el de correr un maratón en 2014 es todavía algo tan lejano, tan difícil, tan intangible e inalcanzable, que he de reconocer que no tiene efecto motivador por el momento. Así que he aparcado cualquier rastro de cordura que aún me pudiera quedar – que era poca – y me he inscrito en la Behobia – San Sebastián de este año. Ya está hecho. Y pagado. Y ahora lo anuncio públicamente, para que no me pueda echar para atrás.

El (poco) tiempo que hemos vivido en Donosti ha sido suficiente para enamorarnos de la ciudad y de sus gentes, y espero que esta locura no me amargue el recuerdo que me llevo de vuelta a Zaragoza. Porque objetivamente no estoy preparado para hacer esa prueba. Porque nunca he corrido tan largo (son 20k). Porque nunca he corrido tanto rato (objetivo: ¿acabarlo en 2h?). Y desde luego nunca he corrido por un recorrido tan exigente. Porque el fin de semana pasado me llevaron a hacer un reconocimiento del recorrido en coche, y volví ca-ga-do. Glups. Qué miedo !! Ese alto de Gaintxurizketa en el km 8. Esos toboganes de Lezo tras coronarlo. Esa larga y aburrida travesía del puerto. Esa salida por Trinxerpe hasta la rotonda con la escultura del ancla… para encontrarte de bruces con el alto de Miracruz. En el km 17. Jo-der. Por tener miedo, tengo miedo hasta de la ligera subida de la Avenida Navarra hasta llegar al muro de Sagües…

Behobia San Sebastian

Pero para eso están los objetivos, no? Para marcar un camino. Para superarlos. Para hacernos crecer un poco más de lo que pensábamos que era posible. Y este lo cumple a la perfección. Es en Noviembre. Me da tiempo a prepararme. O eso quiero creer.

De momento, y ya instalados de nuevo en Zaragoza, me he vuelto a apuntar a Burpee Crew (aka The House of Pain), para que Sergio me ponga un poco en forma a base de Crossfit y otras marcianadas asesinas. Y he vuelto a salir a trotar. Parece que los 10k ya más o menos los tengo dominados. Todavía lento, entre 5’20” y 6′ el km, pero seguro. Ahora tocará ir construyendo base para poder duplicar el kilometraje sin morir en el intento, y descubrir el maravilloso (#ironic) mundo de las series para aumentar esa velocidad media. Y sobre todo, y aquí es donde no las tengo todas conmigo, perderle el miedo a las putas cuestas, que hoy por hoy, me matan. No se cómo, pero he de pasar de odiarlas a “aguantarlas“. No me será tarea fácil, pero no me queda otra si quiero llegar al Boulevard corriendo desde Behobia.

Sergio ya me ha marcado dos carreras como objetivos “intermedios“, La Subida de la Fuente del Paco en Agosto (13,3k, con bien de subidas), y la de Montaña de Azuara (14,5k) en Septiembre. Yo, por si acaso, y cual burro que soy, ya me he puesto la zanahoria en el palo, y no es otra que un chuletón en el Illarra. Yo creo que con eso en mente, podría correr incluso algo más largo que la Behobia… 😉

Iremos informando de los avances por aquí.

Salud !

L.

PD.- Lo que de verdad me molaría es correrla descalzo, pero en el “reconocimiento” del otro día vimos zonas con un asfalto con un aspecto ciertamente “intimidante“, muy roto y con agujeros en zonas de Irún o Trinxerpe, por ejemplo, que me hacen ver esa idea con bastante respeto. A ver cómo evolucionan mis pies en estos meses, pero muy seguro tengo que estar para intentarlo. El plan B serán los FiveFingers, claro está, que esos se que no me fallan…