Vitoria GasteizDecisión tomada. Ya está claro. Mi bautismo en la distancia será dentro de 5 meses y unos días. En Vitoria, para continuar mi romance con el Pais Vasco. Me acojona sólo de ponerlo por escrito, pero la decisión está tomada.

Si me planteé esto del correr fue precisamente para re-aprender a trabajar la disciplina, la fuerza de voluntad, la constancia, el compromiso y todo lo que entrenar un reto de este tipo implica. Ya he recorrido la mitad del camino. Los médicos me dijeron que no volvería a correr. Y ya he sido capaz de correr 20k y encima disfrutarlos. Ahora toca doblar la distancia y añadirle un poco más de regalo. Llegar a los 42,195. Y hacerlo en el año en que tengo 42 años. Ese era el reto inicial. Y habrá que cumplirlo.

Se que el camino no va a ser fácil. Se que llegarán molestias, dolores – hoy he salido a trotar un poco y la fuckin’ rodilla me ha vuelto a doler -, dudas, ataques de comodonería y días en que lo último que me apetezca sea salir a correr. Especialmente los meses que vienen ahora, que en Zaragoza son frios y húmedos. Pero habrá que vencer a todo eso y salir. Habrá que dar por finalizado el descanso que me he tomado tras la Behobia. No queda otra. La semana que viene empiezo a entrenar de nuevo. Eso es también parte del aprendizaje. Hacer lo que toca. Incluso cuando no apetece. Porque hacerlo te acerca al destino que te has marcado. Así es esto del correr. Así es en realidad la vida misma. Hay que hacer lo que hay que hacer. Y además hay que esforzarse por disfrutarlo, que vida sólo tenemos una y hay que disfrutarla.

Espero que las lesiones me respeten. Que mi cuerpo responda y se ponga fuerte. Y algo más fino a poder ser. Que mi coco esté a la altura. Que mi voluntad salga también reforzada. Que María me soporte, que seguro que me voy a poner tirando a insoportable, que me conozco.

Es una aventura que me apetece empezar. Es un reto que me apetece superar. Lo iré contando. Os pediré ayuda. Me da que la voy a necesitar. Ahora toca preparar un plan. Dividir el objetivo en trozos pequeños, masticables, e irme premiando las pequeñas victorias. Me va a tocar investigar. Descubrir cosas nuevas. Aprender a vestirme para salir a correr con frío. Ver si la rodilla, el tobillo y los pies aguantan. Ahora toca levantarse y brillar. Rise and shine…

httpv://youtu.be/AD2X25r7fmk

Salud!

L.