Ya son 3 las semanas transcurridas desde que marqué el objetivo de este año, y por ahora sigo cumpliendo, o casi. De las tres salidas semanales previstas estoy haciendo dos como mínimo, incluso ahora en Navidades, y siempre una de ellas es la tirada larga. Es sorprendente que ahora salir 1 hora y hacer 10 kilómetros sea la salida “corta“, y que pueda correr 15 los domingos y luego salir de paseo con mi chica casi “como si nada“, pero eso es otro post, a ver si me centro.

Lo que me resulta curioso, y es lo que me ha hecho levantarme del sofá y ponerme a teclear, es experimentar en carne propia lo que muchas veces había oído: que la cabeza es el músculo más importante a la hora de salir a trotar. Y es algo de lo que sólo te das cuenta cuando ya ha pasado, y te ha hecho alguna jugarreta, pero es así. Si no, cómo se explica que cada vez que salgo a trotar, 10 minutos antes de que se cumpla el tiempo previsto de la sesión (salgo por minutos, no por kilómetros) siento que no puedo más, independientemente de la duración de la sesión? O que me resulte menos cansado salir a hacer una ruta en lugar de limitarme a dar vueltas a la manzana, aunque sea el mismo desnivel-distancia-tiempo? O que de golpe y porrazo, en un “pique mental” con dos corredores que venían por detrás mio ajenos a todo, y justo después de que me adelanten sin darse cuenta de que estoy ahí – arrancándome las pegatinas – las piernas se vuelvan pesadas y pierda 1 minuto por kilómetro sin poder hacer nada? Yo creo que todo es achacable a la cabeza, que autorregula las fuerzas en función de su criterio propio, que no siempre coincide con el de mi resistencia física.

Ahora me tocará entrenar también ese músculo, porque francamente me resulta frustrante depender de algo que pueda tomar decisiones autónomas y que me puede arruinar la fiesta. Por ahora, me ayuda leer las aventuras de otras personas. Gente a la que conocí cuando intenté este reto por primera vez, como Pepe, a quien recuerdo ver entrar contento en su estreno en la distancia en Mapoma’08 y que ahora se merienda IronMans casi sin tener agujetas después y pretende cerrar 2014 con su Maratón nº 16, o a Sergio que también estuvo en ese Mapoma (y en la comida post-carrera, a ver si busco la foto) y ese mismo año se estrenó en el mundo ultrero en el UltraTrail del Aneto y que este año se ha hecho carreras de 100 y hasta 160k (UTMB) casi sin despeinarse. Me sirve ver que Pinel, que en el ’97, cuando nos conocimos a base de rones en el Caribe, me contó que él “salía a correr” y yo alucinaba (¿correr? ¿sin que te persigan? ¿para qué? y hasta iba depilado, horreur !!), y que hoy sigue corriendo, bicicleteando y nadando, habla ya de IronMans sin complejos, e incluso ha transmitido el virus a sus cachorros. Me sirve el ver que alguien que come y bebe (aún) más que yo, y que incluso fuma – vicio del que ya me di de baja hace un par de años – como es Mariano, se estrenó el año pasado en el trail añadiendo kilómetros a la ruta, y que cumplió en Noviembre su ilusión de terminar un Maratón haciendo tiempazo de la mano de su brother. Me motiva ver las fotazas que suben Kaiku, Zampus y compañía de sus atardeceres y anocheceres en el guadarrama, o los videos guarros que se graba Loren cuando se escapa a manchar las zapas por el monte. Flipo con las barbaridades de Valentí, como la que está haciendo ahora mismo, #ElCaminoDeSanJuan, y con las de otras muchos locos que deciden ocupar su tiempo y su mente en cumplir retos y sueños “mu locos“.

Y todo eso me sirve de combustible para que cuando mi mente pretende decirme que no puede más, sea con 6, con 8, 12 o 15 kilómetros en las piernas, gritarle “nenaza!!” y hacerle callar, que lo que yo hago, comparado con lo que hacen algunos por ahí, es una BIRRIA, así que calla y corre, gordazo.

Porque este reto lo voy a superar. Y punto. Así que, prepárate cabeza, y empieza a pensar en los pintxos que nos comeremos en Vitoria DESPUÉS de cruzar la meta, y no en los “pintxazos” en piernas, tobillos, rodillas y otros lugares de mi cuerpo que vas a tener que obviar hasta llegar allí…

Salud!

L.

PS.- Entre nosotros,  y sin que se entere mi mente, pensar que tengo 4 meses para ser capaz de correr más del doble de lo que aguanto hasta ahora… me acojona. Pero lo dicho, que quede entre nosotros. Yo seguiré saliendo a entrenar cuerpo y mente.

 

Thumbnail PhotoCredit: Digital Shotgun en Flickr

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