Parece que por fin las temperaturas dan un pequeño “respiro“. Hoy, comparado con lo de ayer y lo del fin de semana, casi podríamos decir que ha sido un dia de “fresco“, porque a las 9 de la noche bajaba de 30 grados. Así está el patio. Así que, pensando que no nos íbamos a ahogar como la última vez, en lugar de salir a dar nuestro paseo rápido de 1h “programado“, nos hemos calzado las zapas – otra vez se ha apuntado Maria a la fiesta – y nos hemos lanzado a trotar. Además, ayer, con la (justificada excusa del calorazo) nos lo tomamos de “descanso“, así que estaba justificado el cambio de planes.

Al final, entre el “un poco más” de uno y el “hasta la siguiente manzana” de la otra, hemos llegado a los 30 minutos. De ritmo mejor ni hablamos todavía (6:42 m/k), pero eso ya llegará con el tiempo. Lo importante es que por el momento no hay que lamentar daños mayores, y lumbares, rodillas, tobillos, gemelos y aquiles parece que van respondiendo bien a esta vuelta a la actividad. Ni tan mal que dirían los corricolaris norteños.

Encima, para rematar al acabar los 30 minutos, a mi señora no se le ha ocurrido nada mejor que ponerse “exquisita” y sugerir añadir 3 sprints de 50mts. Y claro, no me voy a quedar detrás si ella se lanza como alma que lleva el diablo, no? Pues nada, 3 sprints de regalo que han caído, para acabar de ahogarnos, que al final, trota que te trota, hacía más calor del que parecía.

Pero bueno, que dia superado, y otra actividad pa la saca.

Suma y sigue!

L.