Lo dije el otro dia. Con mi “historial” (de lesiones y dolores) y mis “conocimientos” (tendentes a cero) de preparación física, no me veía capacitado para afrontar esta nueva etapa. Necesitaba ayuda PROFESIONAL. Énfasis especial en lo de PROFESIONAL. Porque igual que nunca me tatuaría en una peluquería, tampoco quiero que un monitor de gimnasio sin titulación, o un emocionado del fitness sin más preparación que ver videos en youtube o un cursillo de 20 horas, me marque pautas deportivas.

Pues bien, como el movimiento se demuestra andando… me he puesto en marcha, y creo que he encontrado a quien me va a poder guiar y orientar en este camino. Aún queda algún fleco pendiente, y conocer de primera mano cómo enfoca su trabajo, pero creo que ya puedo decir que TENGO ENTRENADOR PERSONAL.

Tengo la suerte de conocer a unos cuantos INEFs, y en esto, como en todo, lo mejor es preguntar a quien sabe. Así que hablando con una de las que conozco, que a su vez creo que tiene alguna relación con el COLEFA, le conté mis planes y ella, que ya me ha tenido que escuchar en alguna ocasión mis lamentos de lesiones y dolores, me recomendó a quien a partir de ahora va a dirigir mis entrenos: Julio Guerrero, de Effective Motion.

Hablé con él el lunes y le expliqué por encima el caso por teléfono. Hoy hemos quedado y hemos estado hablando hora y media. Y a pesar de todos mis intentos… no se ha asustado!! Y eso que ha rellenado dos folios con mis lesiones de los últimos años…

Me ha gustado mucho su enfoque. Él toma como base de todo la biomecánica. Y me ha gustado porque lo comparto totalmente. En realidad creo que gran parte de mis lesiones y dolores están conectadas entre si. Y que o lo entendemos así, o estaremos poniendo parches que arreglarán temporalmente una cosa, pero que reventarán en algún otro lado del cuerpo. Que la lesión del tobillo me hace forzar la rodilla, que a su vez hace trabajar mal la cadera, lo que hace que isquios, piramidal y yoquesécuántascosasmás estén acortadas, lo que provoca que las lumbares se contraigan y no me dejen correr, todo ello favorecido por la lordosis, la escoliosis, y la falta de movilidad escapular, que a su vez me provoca lo del hombro, que por su parte tampoco me permite bracear bien, lo que acaba por afectar a la carrera, cerrando el círculo. ¿Me explico? Y en el cóctel aún falta por meter la fascia elongada por el enganchón en la moto, las adherencias que quedaron después de la hernia inguinal y alguna otra tara más que seguro que me dejo. Vamos, que tengo todas la papeletas para acabar rompiéndome del todo en el momento menos esperado si no hago las cosas con un poco de cabeza.

Ha sido hora y media de conversación muy interesante. Que te hace ver las cosas desde una perspectiva más amplia y por extensión más sana. Donde la 15k de Oporto – aunque ya tenga los billetes de avión comprados-, e incluso la temporada de esquí no son sino “excusas” para un plan más ambicioso: Vivir una vida activa, libre de dolores y lesiones. Reeducando mi cuerpo. Ajustada a mis capacidades y posibilidades, que en ningún caso son competitivas, pero si que quiero que sea activa. Incluso deportiva.

Está claro que no tengo 20 años ya. Ni 30. Ni 40. Pero con mis 44 aún tengo mucha guerra que dar. Mucho deporte por hacer. Muchas montañas por conquistar. Y eso, bien orientado, y cumpliendo un plan bien definido, es posible.

El trabajo con Julio empezará realmente en Septiembre, pero hemos quedado ya este Domingo para plantear algunos ejercicios que pueda ir haciendo por mi cuenta hasta que llegue el día de trabajar juntos, a la vuelta de nuestras respectivas vacaciones, que no coinciden. Objetivo 1: construir base y perder peso. A partir de ahí, haremos el estudio de biomecánica, movilidad, fuerza y demás, para plantear un programa absolutamente a medida. Ya me ha anticipado que este mes de Agosto, correr me va a hacer correr poco o nada. Va a ser más trabajo de bici, TRX, piscina y montaña. Y ya me viene bien así! 😉

Creo que este camino va a ser realmente interesante.

Suma y sigue.

L.

PS.- Ah, y no ha intentado convencerme – al menos por ahora – de que correr descalzo sea una aberración biomecánica!! Ha pasado la prueba del algodón… 😛