Tercera semana terminada de este plan para ponerme en forma de cara a la temporada de esquí, y tercera semana que termino (casi) cumpliendo el plan definido: 5 días de ejercicio + dieta controlada, combinación que está dando resultados.

Todo esto no hace sino confirmar(me) la diferencia que hay entre “solo” tener ganas de entrenar, o hacerlo teniendo un objetivo, un plan diseñado por profesionales y además esas ganas de entrenar. Y por supuesto me confirma que soy bueno cumpliendo planes de entrenamiento, y no tanto definiéndolos. En realidad, este mundo de los preparadores físicos me recuerda bastante a mi mundo profesional, el de la Comunicación y el Marketing, donde hoy en día, con la llegada de “lo digital”, hasta el más tonto se autodenomina Community Manager porque tiene un Facebook personal, y si ha hecho 1 curso de 20 horas, ya es Consultor Estratégico. En esto me da que es lo mismo. Algunos se creen que por estar fuertes ya pueden llamarse Entrenadores Personales, pero me da a mi que hay bastante más ciencia detrás de lo que parece y que flaco favor le está haciendo eso a los verdaderos profesionales. De hecho, por lo que últimamente estoy viendo, hasta ellos están bastante hasta las pelotas, y empiezan ya a protestar en voz alta y a pedir un poco de seriedad en el tema, cambiando incluso la denominación, pidiendo ser llamados Educadores Físicos para diferenciarse. Bienvenida sea esa iniciativa, aunque me da que va a costar que cale. Para mi, desde luego, creo que es una de las inversiones mejores que estoy haciendo este año (bueno, quizás pondría en primer lugar la moto nueva… ), y mientras pueda, la pienso mantener.

En el primer párrafo decía que casi había cumplido objetivos, y ese casi lo añado porque, aunque no he llegado a la marca definida en una de las sesiones, si que he mejorado respecto a la semana anterior, y al final entiendo que por eso ya la puedo dar por buena, tanto la sesión, como la semana. Al final, lo trabajado ha sido:

  • Lunes: Sesión de entrenamiento con Julio (que fue un circuito de fuerza)
  • Martes: TRX en casa
  • Miércoles: Salida con la MTB. Esta es la sesión donde no llegué al objetivo marcado (45′ a 24 k/h), aunque si que mejoré la marca de la semana pasada (al final salió una media de 21.4 k/h, frente a los 20 k/h de la semana anterior. Francamente, 24 k/h, con mis piernas, y por tierra… me queda todavía bastante lejos)
  • Jueves: Circuito de fuerza (sentadillas, flexiones, planchas…) por mi cuenta
  • Viernes: 30′ run (que otra vez corrí más rápido de lo pautado – 6’40” era lo marcado, 6’26” el tiempo real – y más rápido que la semana anterior)
  • Sábado/Domingo: Descanso.

Esta semana ya he tenido algún día de los de “no me apetece nada“, pero lo he superado sin problema. La verdad es que tener un plan, y sobre todo tener que “reportar” cumplimiento y resultados, me genera una obligación y un compromiso que no me deja ceder a la tentación del sofá. Y eso es bueno. Al menos para mi, que soy de ceder a esas tentaciones.

Me pasa lo mismo con el tema alimentación. El tener un listado cerrado – preparado por una dietista, y personalizado para mi y mis objetivos y circunstancias – de desayunos/almuerzos/comidas/meriendas/cenas me quita todo el stress mental y me ayuda infinito a no salirme (demasiado) de la senda marcada. Es verdad que es algo aburrido (¿bacon, dónde estás?), pero como tengo un cheat day, me voy apañando y no lo llevo mal del todo (gran parte del mérito es de mi mujer, indudablemente, que ella es la food manager* en casa, e incluso está adaptando SU dieta, para no tentarme en exceso con ingredientes y olores prohibidos) y aún – resaltaría lo de AÚN – no he sentido la necesidad de asaltar el frigorífico de noche. Por ahora diría que me estoy ajustando al 90% de lo marcado, y los resultados siguen llegando, y acabaré la semana con 4.5kgs menos de como empecé hace tres semanas. Supongo que el ritmo de pérdida se irá ralentizando las próximas semanas, pero no parece descabellado llegar al objetivo de bajar 10kgs de cara a la temporada de nieve, tal y como planteaba desde la ignorancia en su momento.

El tema del objetivo intermedio – la 15k de Oporto – ya es otro cantar. A 6 semanas de la cita, me resulta complicado pensar que voy a pasar de arrastrarme 5k hipopotámicos, a correr gracilmente 15k cual gacela, pero oye, igual me llevo una sorpresa y la planificación da sus frutos. Los billetes están comprados. Los dorsales también. Y yo me veo entrando en meta incluso sonriendo. A una mala, llegado el caso, siempre hay un plan B

Por el momento tocará seguir vigilando la alimentación, y saliendo a la calle a licuar la barriga, convirtiéndola en sudor. Es lo que hay. Es lo que toca. Y además, lo estoy disfrutando. Así que, que no pare la fiesta!

Keep pushing! Keep going!

Salud,

L.

*lo pongo así porque cualquier shit en inglés suena mejor, #EsoEsAsi