Lo bueno de ponerse objetivos es que sirven de guía y de motivación. Dan un sentido al trabajo y al esfuerzo. Lo malo de ponerse objetivos es que llega un momento en el que puedes comprobar si has llegado o no a lo que te proponías. Y puede que no llegues. Este domingo llega mi primer hito en el objetivo de preparación de la temporada de nieve, que a su vez se engloba en el gran objetivo de llevar una vida saludable con 45 años. Llega el día en el que toca enfrentarse a la 15k de Oporto.

Las últimas 3 semanas han sido un poco caóticas. Sobrecarga de trabajo, que ha hecho que mi cumplimiento de los entrenos (y la dieta) haya sido un poco errático, junto con el resurgir de mis queridas molestias en los pies (Dear Fascitis del izquierdo, Lovely esguince del derecho) me hacen llegar a la linea de salida en una situación algo peor de lo deseable. Pero por otra parte, supongo que fruto de mi inconsciencia natural, afronto la carrera con una despreocupación preocupante, valga la redundancia antagónica.

Digamos que correr 15k no me impone. Al menos ahora mismo, sentado en el aeropuerto, aprovechando el retraso en el vuelo de Ryanair, que es cuando estoy escribiendo esto. Supongo que porque cuando preparaba la Behobia, esa era mi salida larga habitual de los Domingos, así que le he perdido un poco el miedo. Aunque igual me acabo teniendo que comer mis palabras. Porque mi estado de forma de entonces, y el de ahora, no son el mismo, y hace que no hago una tirada larga de esas desde la Behobia, que fue en 2014, y eso me temo que se notará. En cualquier caso, para allá que vamos, con la ilusión del inconsciente, y la tranquilidad de saber que no me juego nada. Que si Dear o Lovely – o sus queridas amigas las rodillas – se ponen quejosas hasta el punto del dolor, aquí el menda se echará a un lado y hará turismo andando en lugar de corriendo.

Anticipar lo que va a pasar no tiene mucho sentido, lo que tenga que pasar, pasará. Mi intención es salir a pasar un buen rato, a divertirme, conocer Oporto, conocer gente e intentar seguir al globo de 1:30h (o sea, correr a 6 m/k), y ajustar hacia arriba o hacia abajo según me vea una vez ya metido en harina. Pero eso es sólo el guión. Ahora toca ver como interpreto yo mi papel.

En breve, en sus pantallas*!!

Salud,

L.

*Iré actualizando y contando cosicas en mis redes. En facebook, twitter, instagram y snapchat. Sobre todo en esta última. Si consigo pillar wifis, claro está.