Escribo este post por el compromiso que adquirí en su día conmigo mismo de publicar un post semanal para hacer seguimiento de la evolución del reto y por nada más, básicamente porque esta semana, de entrenamientos, nada de nada. Cero. Nichts. Niente.

Lunes y martes, catarro de la muerte, miércoles diluvio universal, jueves viaje a Madrid a la presentación de temporada del Grupo Aramón, que ya abre pistas este próximo viernes (bien!), viernes de viaje a Jaca, sábado lluvia de nuevo y domingo… pues eso, domingo. El día del Señor. El de descansar. Aunque no haya entrenos de los que descansar. De hecho, la ropa de correr – que por supuesto meto en la maleta cuando salgo de Zaragoza – se vuelve a casa de nuevo sin ver la luz. Sigue en la maleta. Bien plegada y bien limpia ella. Igual que las zapas. Ya casi si eso esperamos a la semana que viene para sacar todo a dar una vuelta, pero ahora… casi que no. Y esta tarde-noche tampoco, que toca volver a Zaragoza y llegaremos muy tarde.

Y la dieta, pues bueno, también ha sufrido algún vaivén esta semana, con los viajes, los malos horarios y los compromisos, que se hace complicado pedir brócoli y pavo cuando estás con gente o corriendo para llegar al AVE. Y a eso súmale que el fin de semana, en Jaca, alguna tapa y algún vino y/o cerveza siempre cae. Pero vamos, que yo diría que el cuerpo reacciona bien, aunque también reconozco que no me he pesado en toda la semana. Igual mañana por la mañana viene el susto. :S

La semana entrante va a ser también de las complicadas en cuanto a entrenos. Lunes “tranquilo” – o sea, en Zaragoza – y espero salir a trotar o quedar con Julio para una sesión de entrenamiento personal. Martes sigo en Zaragoza, pero me toca ir a la entrega de premios del Concurso de Tapas, porque este año he sido jurado. Miércoles por la tarde me escapo – en la moto, salvo aviso de temporal, que creo que no hay – a Donosti, que el jueves me ha invitado Vodafone a dar una charla allí “de lo mío“. No creo que llegue con tiempo como para salir a correr antes de ir a cenar. Jueves por la tarde, viaje de vuelta a Zaragoza. Viernes viaje de nuevo, en el tanque esta vez, a Jaca, como ya va a ser norma hasta cierre de temporada en Abril, y sábado y domingo a estrenar – por fin – la nieve, que es para lo que me he estado preparando desde Septiembre.

Casi, casi, diría que es momento de hacer un primer balance de estos meses de tomarme mi preparación física un poco más en serio, y ponerme en manos de un profesional, un educador físico capaz de guiarme y entrenarme, de marcar una ruta y hacérmela seguir. Y así, antes de probar las patas, la caja y la patata el fin de semana que viene, diría que ha sido UNA GRAN DECISIÓN. Que mi forma física ha mejorado considerablemente. He recuperado movilidad en el tobillo, el dolor del hombro ya no es ni sombra de lo que era, he perdido 9kgs gracias a la dieta que me prepara la nutricionista, y he pasado de no poder correr 5k a acabar los 15k de Oporto con dignidad. Todo eso en 3 meses, en los que he de reconocer que tampoco he sufrido demasiado. Ha sido un camino muy llevadero en el que he disfrutado del progreso, y no sólo del destino. Como tiene que ser, que para sufrir ya están otros ámbitos de la vida.

Sólo queda ponerme a prueba el fin de semana que viene de nuevo en la nieve. Y seguir marcando objetivos de mejora para que esto no pare. ¿Medio maratón en Abril? ¿Un Aneto con esquíes o con tabla de snowboard en Marzo? ¿Empezar a hacer travesía? Quién sabe, pero ahora mismo veo cualquiera de las tres cosas realizables. Así que habrá que comprometerse y trabajar para ello. Aunque por ahora, dejadme disfrutar de este día de descanso… del descanso. 😉

Salud!

L.

About Lucas

Señor mayor, tripero y cargado de vicios y dolores, pero que pese a todo intenta mantenerse (medio) en forma una vez superados los 40. Bastante alejado del prototipo de atleta. En realidad, bastante alejado de prototipos. En las redes, soy @CalvoConBarba.