Poco a poco voy dando pasitos en la dirección definida en este reto: llevar una vida activa y seguir sumando años a la vida. Estoy comprometido, y sigo convencido que es el único mejor camino posible, y más después de enterarme esta semana de que a un amigo (más joven que yo) le ha dado un susto el corazón. Con estas cosas no se juega, y facturar es importante, si, pero tener salud lo es aún más, así que sigo rascando tiempo a mi día a día para dedicarlo a estos menesteres, y de momento no puedo estar más contento de la decisión.

Mi rutina semanal (invernal*) va tomando forma cada vez más clara: 2-3 días de spinning entre semana para hacer piernas y trabajar cardio (corazón+resistencia) + 2 días de esquí + 2 de descanso (lunes y viernes). Con este plan – que arrancó a mitad de Enero – voy viendo que aumenta mi resistencia, que las piernas aguantan cada vez mejor en pistas, y que estoy recuperando el gusto de pegarme sudadas serias sobre la bici. Y eso está bien. Pero también están volviendo las agujetas, las rigideces y las molestias, y eso está mal. Sobre todo porque es uno de mis principales limitantes, y lo llevo arrastrando desde el principio de los tiempos: No estiro = Soy un tronco. Y eso no me beneficia en nada.

Por eso he decidido incorporar a la planificación algo que debía haber hecho hace mucho tiempo: rutinas de movilidad. Necesito estirar músculos, trabajar fascias, abrir articulaciones… Necesito dejar de ser de madera!! Gran parte de mis problemas previos venían de acortamientos de la cadena posterior, malos hábitos y malas posturas, y no puedo dejar que eso siga así. Mi gran excusa para no estirar hasta ahora ha sido siempre que no sabía qué y cómo estirar, y es ahí donde ahora me quiero centrar. Estoy probando una app que publica una rutina diaria de una mezcla de estiramientos, yoga y movilidad de unos 20-25mins. Mi idea es hacerlos por las mañanas (recién levantado) entre semana, y por las tardes (al bajar de pistas) el fin de semana.

Por el momento estoy en las rutinas de iniciación, y ya se me quedan “grandes“. No soy capaz de adoptar las posturas, y mucho menos mantenerlas. Ese es mi nivel de rigidez actual. Joé, si es que no soy capaz ni de sentarme en los talones! Pero bueno, me comprometo a mantener la rutina al menos mes y medio. Y a duplicar ese plazo si llego a cumplirlo. Entiendo que si aguanto ese mes y medio (o esos 3 meses si todo va bien) estirando todos los días, algo tendré que notar!

Se que no es lo mismo que trabajar con un entrenador personal o un fisio, especialmente porque aquí nadie me está corrigiendo posturas ni “forzando” el estiramiento en la dirección y presión adecuada, pero estoy seguro que es mejor que nada. Pillemos primero el hábito y empecemos, que tiempo habrá de mejorar.

A estirar tocan! Hasta que pueda cantar, al final de mi canción, eso de “yo soy la palmera que se dobla pero aguanta el huracán“… 😉

Salud.

L.

 

* Cuando deje de ser de noche tan pronto y hacer frío, empezaré a salir a trotar de nuevo.