De qué va ésto
Hace unos años (finales de 2005) me dio por pensar en grande y marcarme un objetivo: correr un Maraton en 2011. ¿Por qué en 2011? Porque es el año en el que cumplo 40 años, y fecha tan simbólica (de ahí ya se va p’abajo, dicen…) merecía una celebración especial. Dicho y hecho. Me marqué el objetivo, y empecé un blog para contarlo, documentarlo y autocompromoterme con el objetivo. Lo que pasa es que, por una parte, nunca me ha gustado correr, por otra soy bastante poco disciplinado, y además, en aquella epoca estaba ya en los 90 kilos. La combinación probó ser una bomba de retardo (de poco retardo…), y enseguida llegaron las molestias, que pasaron a ser dolores, y acabaron siendo cicatrices tras pasar por la mesa de operaciones. Rodilla (condromalacia rotuliana) y tobillo (rotura parcial de ligamentos con inserción en la articulación). Eso fue en el 2007. Aún me sigo arrepintiendo. Desde entonces, ni deporte ni objetivos ni leches, porque la rodilla y el tobillo seguían igual de inestables y dolorosas que antes de operarme. Es más, en el tobillo incluso he perdido movilidad, y aún hoy (2011) no puedo flexionarlo del todo…
Rehabilitación, fisioterapia, ejercicios, hielos…. lo probé todo. Nada de nada. Visité unos cuantos médicos para que vieran las placas, las resonancias, me tocaran y opinaran, y el último de ellos me dijo algo así como que “si podía hacer vida normal, que ya podía estar contento, que el deporte no era tan importante“. Helado me quedé, obviamente. El blog por supuesto lo abandoné e incluso dejé sin renovar el dominio, y entré en el clásico círculo vicioso. No hago deporte porque me duele. Me duele porque no hago deporte. Y mientras tanto, seguía comiendo como si hiciera deporte, con lo que enlacé con el otro circulo virtuoso, el estoy gordo porque no hago deporte; no hago deporte porque estoy gordo…
Diciembre 2010: 99kgs y 31% de grasa corporal. Enough is enough, que dirían los anglos. Hasta aquí hemos llegado. Yo al décimo de tonelada no quiero llegar. Y punto. Que le den a los médicos, a las teorías y a los de “si es que ya tienes una edad…“. Me niego a no hacer deporte. ME NIEGO. Y punto.
2011 ya es imposible, pero en 2013 cumpliré 42. Qué mejor objetivo que desempolvar ese viejo objetivo del maratón y pensar en correr los 42 recien cumplidos los 42, no? O al menos plantearmelo como objetivo. Y una vez tomada la decisión, qué mejor que resucitar este blog para contarlo, documentarlo y autocomprometerme con el objetivo, no? Pues de eso va ésto. Del camino hasta ese día…
No se si al final lo conseguiré o no, pero desde luego no será por no intentarlo, que no hay nada más triste en la vida que no conseguir lo que quieres porque ni siquiera lo intentas.
Un placer tenerte por aquí !!
