Cómo “entreno”
Para empezar, diré que llamar “entreno” a lo que yo hago es ser, cuando menos, optimista.
La primera vez que me puse a correr lo hice como muchas cosas de las que suelo hacer: a las bravas. Y así me fue. Tres años después de la operación, harto ya de la inactividad, volví a salir a trotar con el mismo planteamiento. Y volvieron los dolores, como es normal. Tocó volver a parar y pensar un poco.
En esta etapa he cambiado algo el enfoque.
- Lo primero de todo, voy a controlar un poco más lo que como. La alimentación es, en opinión de la mayoría de gente con la que he consultado, la base de todo. De momento, desde hace unos meses, me he pillado un huerto, para que no nos falten verduras y hortalizas. Además, cada vez estoy leyendo más sobre la Paleo Dieta y la verdad es que me está gustando, y la mayor parte de su planteamiento me parece muy razonable, de modo que, SIN AGOBIOS, intentaré irme acercando poco a poco a esa filosofía. Sin intención de llegar a ser 100% paleo, que no lo pretendo, pero si me consigo acercar a una alimentación 60-70% paleo, ya irá bien la cosa.
- Lo segundo, muscular. Ahora la idea es ANTES de salir a las calles a correr, mejorar mi estado físico general. Para eso, en lugar de apuntarme a un gym al uso, he empezado a hacer CrossFit con la gente de BurpeeCrew. Entrenamiento funcional (“constantly varied movements performed at high intensity” es como lo definen) muy cañero, del que funciona de verdad. Además, para complementar las sesiones, me he comprado un TRX (un sistema de cuerdas en el que trabajas con el propio peso corporal como contrapeso) y lo tengo en la terraza, y también me pego mis sudadas ahí. Desde que hago las dos cosas (empecé en Mayo) he notado un gran avance, tanto en postura (he mejorado tanto abdominal como lumbar), como en fuerza, especialmente en quadriceps. Además, he perdido peso, % de grasa y volúmen. Y todo eso entiendo que es importante a la hora de salir a correr.
- Fortalecer los pies. Ultimamente leo mucho también sobre Barefoot Running (correr descalzo) y me pasa como con la paleo dieta. Todos los argumentos que leo me parecen muy válidos y razonables. Creo que tenemos los pies atrofiados de llevarlos entre algodones, cámaras de aire y soporte de arco, y no les dejamos hacer su trabajo, que es precisamente el de absorber impactos, utilizar la energía para “rebotar” gracias a los tendones y articulaciones, darnos estabilidad, aportarnos información sobre el suelo, etc, etc. Por ahora estoy empezando a andar descalzo de vez en cuando, para reaprender la zancada y el apoyo correcto – que NO es el de talón que hacemos la inmensa mayoría – y, poco a poco, igual empiezo a trotar suave descalzo para ir ganando fuerza y recuperando el pie. Pero sin forzar. Posiblemente, con el tiempo, me acabe comprando unos FiveFingers para complementar la transición.
- Correr poco. Al menos, por ahora. Aunque parezca absurdo si la idea es preparar un maratón. Por ahora la idea es no correr más de media hora, da un poco igual la velocidad. Simplemente salir e intentar disfrutar. Sin agobios de distancias, tiempos ni nada. Salir y correr. Punto. Ya tendré tiempo de meter carga de trabajo más adelante, y de empezar a pensar en 10k, medias, etc, etc.
Como decía al principio, llamar a esto “entreno” es bastante poco realista, pero estos son los “principios” con los que, por ahora, pretendo moverme.
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