Por qué un Maratón
Un reto, por definición (de la DRAE), es un “Objetivo o empeño difícil de llevar a cabo, y que constituye por ello un estímulo y un desafío para quien lo afronta.” Y correr un maratón, para mí, entra perfectamente en esa definición. Es algo que no hace mucha gente (de hecho, fuera del círculo de la gente que corre, la palabra “maratón” se asocia con la palabra “locura“…), que – por lo que dicen los que han terminado alguno – es una experiencia vital increíble, que supone un estímulo y un desafío, y que además me obliga a ser constante, algo que también me vendrá bien entrenar… A eso le sumas que nunca me ha gustado correr, que cuando en el cole tocaba hacer el test ese que incluía correr un 1.500 yo me ponía malo casi siempre (casualidad…. ), que estoy gordo, piso mal, no controlo en exceso lo que como, ni en qué cantidades, y que lo que más tengo son excusas para no salir a correr, y estarás de acuerdo conmigo en que ésto del maratón es un reto. O una locura, como tú prefieras.
Y ya que te pones… pues no eliges un maratón cualquiera. Te dejas llevar por la mítica (del ignorante) y el primero que te viene a la mente es el de Nueva York. Esos puentes llenos de corredores, las calles petadas de gente animando, bandas de música, descuentos en los bares a los finishers… ¿Que probablemente no es la mejor opción para estrenarme en la distancia? Seguro que no. ¿Que como carrera no es de las fáciles? Seguro que no. ¿Que además hay que comprar un paquete de viaje (caro) para poder ir? Pues si. ¿Que puede ser que no haya plazas, ni siquiera de pago? Lo se. ¿Que está a tomar por culo de aquí, con la de Maratones que tenemos a mano por España, incluido mismamente el de Zaragoza? Pues ya lo se también…. Pero qué le vamos a hacer, quedaba bien como concepto… y yo soy de Marketing…
Por el momento me sirve para tener una fecha de referencia (Noviembre 2013). Según vea que evoluciona todo ésto, o el tema de conseguir dorsal, pues igual en lugar de Nueva York es Boston, o Chicago, o París, o Berlin… o Zaragoza. Por ahora, como diría Kase.O, “Lo importante no es llegar sino, sino el camino en sí“…
